miércoles, 27 de marzo de 2013

hugo santiago


Hugo Santiago Muchnik (Buenos Aires12 de diciembre de 1939)


Nació en Buenos Aires. Estudió filosofía y literatura en la Universidad de Buenos Aires, donde conoció a Jorge Luis Borges. En 1959, fue becado por el Fondo Nacional de las Artes y viajó a París, donde fue por siete años asistente y discípulo de Robert Bresson. Regreso a fines de la década del sesenta a Buenos Aires y realizó Invasión, con guion original de Borges y Adolfo Bioy Casares.

Hugo Santiago ha cultivado un cine vanguardista y experimental respecto al montaje considerado clásico y caracterizado por su profundidad y rebeldía. Es considerado un director de culto, autor de una filmografía influyente y secreta.
La literatura que el director elige para soporte discursivo de sus filmes pertenece a una poética alejada de lo referencial.
El afirma que el cine es una forma de conocimiento, una disciplina derivada de la poesía.  Es por eso que siempre se reúne con lo mejor de la literatura argentina para la construcción de sus guiones cinematográficos.

Construye un discurso emparentado con la fragmentación, con la disolución del sujeto, con los lineamientos propios de la posmodernidad, es de todas formas un cine que nos representa y  define nuestra identidad.


Primer film
Invasión (1969)
Se convirtió en un raro objeto de culto que contaba con guion de Borges y Bioy Casares, cruzaba el policial negro con el género fantástico.
La película marcó un punto de inflexión en su trayectoria.
Santiago, a partir de un guión escrito pensando en las acciones, tejió una intriga a través de la trayectoria de sus personajes, quienes son los que construyen con su accionar el orden de las secuencias-imágenes de la historia y el mapa de la ciudad que los contiene y expulsa.
Sus personajes se mueven dentro de “una meditación novelesca sobre el tiempo, sobre la potencia ciega de la juventud”

Acertada elección de la música por su efectiva singularidad, la construcción de la intriga y de personajes civiles que carecen de posibilidades para triunfar y que, sin embargo, insisten en su propósito; una ciudad sitiada por enemigos poderosos y anónimos, unos formando un ejército invasor, otros, a través de concentración del poder.
Una ciudad conocida y extraña al mismo tiempo, dibujada desde el expresionismo, anacrónica y atemporal.
El filme de Santiago todavía conservaba algunos de los procedimientos del cine más tradicional, relacionado con la literatura y de la producción a partir de un guión.

La filmación de Invasión en blanco y negro como elección estética es determinante para la atemporalidad espacial del film. El Buenos Aires referencial en 1969 se puebla de colores, es el momento del pop y del hippismo, del Instituto Di Tella, de la experimentación y la novedad. El espacio ciudad de la película resulta alejado de esa realidad y si se lo compara con ella resulta anacrónico.
Largos travellings atraviesan el campo fragmentado de la ciudad.
Campo visual fragmentado en blanco y negro, como los bandos que se la disputan, la ciudad ofrece una dicotomía cromática y sonora.
Los primeros planos continúan el relato donde las palabras se diluyen, y la imagen de la entrada de los invasores es por demás elocuente en la sinestesia de imagen y sonido. La figura del gato - Wenceslao-negro, como no podía ser de otra manera, ya que es el compañero de don Porfirio, es un elemento más, que suma a la intriga ese halo mágico que envuelve el misterio de la invasión. La milonga cantada frente a sus compañeros, realiza en el filme un movimiento temporal hacia delante, anticipa la muerte, y hacia atrás. Produce en quienes la escuchan un racconto de los momentos más felices, tranquilos y cotidianos de sus vidas.
Santiago separa además presente y pasado de los personajes, y construye la idea de que hay un pasado idílico al que se lucha por volver.





Films en Francia
Radicado en Francia, volvió a colaborar con Borges y Bioy en Les autres, (1974): la historia de un hombre que pierde a su hijo y es arrastrado a una serie de metamorfosis cuando procura averiguar las causas de esa muerte. La película provocó un escándalo durante su proyección en Cannes.
En Écoute voir..., (1979) Catherine Deneuve interpreta a una especie de Philip Marlowe en versión femenina que se ve envuelta en una trama delirante de sectas y modernas tecnologías.
La última película fue Las veredas de Saturno en francés Les Trottoirs de Saturne (1985)
Retoma la saga de Invasión en la historia de un tanguero de Aquilea exiliado en París. En 2009 empezó la tercera parte de esa trilogía, con el film que terminaría la saga.

Objetos audiovisuales
Desde mediados de los años '80, Santiago se dedicó casi exclusivamente a la realización de lo que él mismo denomina "objetos audiovisuales":
Electra (1986, sobre la tragedia de Sófocles),
La gesta gibelina (1988, sobre La Orestíada de Xenakis),
Enumeraciones (1989, inspirada en la Ceremonia musical de Georges Aperghis),
La voz humana (1989 a partir de la tragedia lírica de Francis Poulenc y Jean Cocteau) y
La vida de Galileo (1991, puesta en escena de la obra de Brecht).
No se trata de documentales en sentido convencional. El cine se aproxima a una obra preexistente sabiendo que su naturaleza ceremonial es irreproducible.
La fábula de los continentes (1992), ópera cinematográfica compuesta en colaboración con Georges Aperghis, es un film radical, donde el cine, la ópera, y la novela de aventuras se asocian para hacer surgir un nuevo género.

Documentales de arte
En los años siguientes su atención se concentró en una serie singular de "documentales de arte":
Christophe Coin, el músico (1995),
Mosaiques y Beethoven (1999),
Maurice Blanchot (1998) o
Maria Bethânia de Brasil (2001)
En estas obras Hugo Santiago asedia a sus sujetos hasta obtener alguna verdad sobre su poética.

Obra reciente
El lobo de la costa Oeste (2002), es el film que ha señalado su regreso al cine de ficción después de largo tiempo, durante el año 2007 Santiago va a completar la trilogía de Aquilea, con el futuro film Adiós.

Filmografía
Le Loup de la côte Ouest, 2002
Les Trois couronnes du matelot, 1982
Colloque de chiens, 1977
Les autres, 1974
Invasión, 1969